Embracer Group vuelve a mover ficha en su compleja reestructuración interna. La compañía ha anunciado oficialmente que se dividirá en dos empresas independientes; por un lado Fellowship Entertainment, y por otro, una versión reducida de Embracer que seguirá operando con parte de sus activos actuales.
La división forma parte del proceso que la compañía lleva tiempo ejecutando para reorganizar su enorme catálogo de estudios, licencias y proyectos. En los últimos años, Embracer ha pasado de ser uno de los conglomerados más agresivos en adquisiciones a una fase de ajuste y reestructuración bastante más contenida.
Con este movimiento, la idea es separar operaciones para hacerlas más eficientes y, sobre todo, más manejables a nivel financiero y estratégico. Aunque todavía no se han detallado todos los cambios a nivel interno, la creación de Fellowship Entertainment apunta a una separación clara de líneas de negocio, probablemente con distintos enfoques dentro del sector del entretenimiento.
Esto también podría afectar a cómo se gestionan algunos estudios y franquicias dentro del grupo, aunque por ahora no se han anunciado cambios concretos en proyectos específicos. Recordemos que Embracer ha sido uno de los grupos más activos en cuanto a adquisiciones en la industria del videojuego en los últimos años, incorporando a su estructura franquicias y estudios de gran peso como Tomb Raider, Deus Ex, Thief o Legacy of Kain tras la compra de Crystal Dynamics y Eidos-Montreal, además de sumarse otras propiedades como Metro, Saints Row, Borderlands o Darksiders, consolidando así un catálogo enorme dentro del sector.

Embracer Group lleva tiempo atravesando una etapa de ajustes tras varios años de expansión muy agresiva mediante adquisiciones. Ahora, la compañía parece centrarse en simplificar su estructura para estabilizar su futuro a medio plazo.
¿Qué opinas? ¿Crees que será beneficioso tanto para la empresa como para los jugadores? Os leemos en los comentarios.












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