El género de los roguelite de construcción de mazos lleva unos cuantos años dándonos auténticas joyas. Juegos como Balatro han demostrado que todavía se pueden hacer cosas muy interesantes con una baraja de cartas, aunque eso también significa que cada nuevo lanzamiento tiene que encontrar una forma de diferenciarse. King’s Well lo intenta mezclando el póker con un estilo steampunk donde nuestras jugadas se convierten en ataques, defensas y diferentes efectos contra máquinas.
Desarrollado y publicado por Fire Brick Games, King’s Well está disponible en PC a través de Steam por 13,99 euros. Su planteamiento nos lleva hasta un gigantesco pozo industrial al que son arrojados los jugadores empedernidos como castigo. Nuestro objetivo será subir desde sus profundidades hasta la superficie mientras nos enfrentamos a enemigos, eventos y jefes.
La base es la de un roguelite de construcción de mazos, pero aquí tenemos que formar manos de póker y utilizarlas para alimentar diferentes máquinas, haciendo que estas activen sus efectos. Podemos empezar utilizando armas bastante básicas, como una pistola oxidada o un escudo de tablones, pero poco a poco iremos desbloqueando máquinas capaces de reaccionar a nuestras jugadas.

También existe la posibilidad de guardar determinadas cartas para intentar conseguir manos de póker más potentes. Ahí está buena parte de la estrategia que puedes emplear contra los jefes.
Un roguelite de póker y máquinas steampunk que busca su hueco entre los grandes del género
El problema de King’s Well es que se encuentra en un género donde ya hemos visto muchas propuestas similares. La estructura de recorrer un mapa, enfrentarnos a enemigos, conseguir reliquias, visitar tiendas, descansar y prepararnos para los siguientes jefes resulta bastante familiar si hemos jugado a otros roguelite de construcción de mazos.
De hecho, por planteamiento, King’s Well se acerca más a Slay the Spire que a Balatro en este sentido. Aquí las cartas son la herramienta que utilizamos para construir nuestro personaje y conseguir derrotar a los enemigos.
Durante las partidas tenemos que elegir nuestro camino por un mapa lleno de combates y eventos, decidir cuándo arriesgarnos y cuándo merece la pena gastar el oro en la tienda. También podemos elegir entre cuatro personajes diferentes, cada uno con sus propias armas iniciales, lo que añade algo más de variedad a los intentos.

Manipular las cartas para alimentar máquinas es divertido, aunque la competencia en el género es difícil de ignorar
Todo funciona y, lo más importante, resulta entretenido. Alterar la baraja con las máquinas es satisfactorio y hace que quieras probar diferentes combinaciones para comprobar hasta dónde puedes llegar.
Sin embargo, también hay que hablar de su principal problema: el precio y la competencia. King’s Well cuesta 13,99 euros en Steam, exactamente el mismo precio que Balatro. Y aunque eso no significa que sea un mal juego, sí hace que la comparación sea inevitable. King’s Well tiene buenas ideas y una ambientación steampunk bastante atractiva, pero todavía está un paso por detrás de los grandes referentes del género.

En definitiva, King’s Well es un roguelite de construcción de mazos entretenido que encuentra su principal atractivo en su estética steampunk y en la manipulación de cartas para buscar las sinergias con manos de poker. El problema es que llega a un género bastante saturado y tiene delante a títulos que han puesto el listón muy alto. Por 13,99 euros, además, la comparación con Balatro es prácticamente inevitable y, personalmente, creo que este último sigue siendo una opción más recomendable para quien busque entrar en este tipo de juegos.
Aun así, si eres un amante del género y quieres probar una propuesta diferente, King’s Well tiene suficiente personalidad para darle una oportunidad.












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