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Talespinner: así es el nuevo deck-builder que nos lleva hasta la mitología japonesa

No es ninguna sorpresa si decimos que los juegos basados en la construcción de mazos y los roguelikes han ganado mucha popularidad durante estos últimos años. Esto se debe, en gran parte, gracias a unas mecánicas que ofrecen partidas diferentes y mucha rejugabilidad.

Desarrollado por el estudio independiente polaco Flash Cat Games y publicado por Kwalee, Talespinner se suma a esta tendencia con una propuesta que combina cartas, narrativa y decisiones en un mundo inspirado en la mitología japonesa.

Tras haber podido probar tanto la versión de Nintendo Switch como la de PC, nuestras primeras sensaciones son bastante positivas. El título tiene varias ideas interesantes que consiguen diferenciarlo, especialmente por la forma en la que sus tres personajes, las decisiones y la construcción del mazo afectan a cada partida. Aunque eso sí, quizás no se diferencia tanto del referente del género, tal y como es Slay the Spire 2, del cual toma muchísimas referencias e inspiraciones.

Una aventura que cambia según lo que decidamos

Una de las cosas que más nos ha llamado la atención es que Talespinner no se limita a plantearnos combates y dejarnos construir un mazo cada vez más poderoso. Las decisiones que tomamos durante la aventura también tienen importancia.

El juego cuenta con diferentes historias que tendremos que ir completando y que se desbloquean después de superar al jefe de la anterior. Además, cuando completamos un capítulo por primera vez, aparecen nuevas historias con nuevos giros argumentales. Esto hace que exista un incentivo para volver a jugar. No solo queremos mejorar nuestro mazo o probar otra estrategia, sino también descubrir qué hay detrás de cada uno de los caminos que se nos presentan.

Y todo ello funciona especialmente bien gracias a la ambientación. Talespinner apuesta de lleno por la mitología japonesa, con yokai, criaturas sobrenaturales y escenarios que nos llevan por bosques de bambú, cuevas, llanuras, pueblos encantados o templos.

Tres personajes, tres diferentes de jugar

Talespinner cuenta con tres personajes jugables, y aquí encontramos otra de sus principales diferencias respecto a otros juegos del género. Aunque todos parten de una base común, cada protagonista cuenta con sus propias cartas y mecánicas. Esto hace que elegir personaje no sea simplemente una cuestión estética, sino que determine en buena medida cómo vamos a afrontar la partida.

De los tres, Himura es probablemente el que más nos ha sorprendido. Su funcionamiento es bastante peculiar, ya que manejamos dos personajes utilizando una misma baraja. Durante los combates podemos cambiar al personaje que se encuentra en primera línea por el que está en la retaguardia.

Puede parecer sencillo, pero obliga a pensar bastante cada turno. No solo tenemos que preocuparnos por qué carta jugar, sino por quién debe estar delante en cada momento. Cambiar de posición en el momento adecuado puede permitirnos aprovechar mejor nuestras cartas, mientras que tomar una mala decisión puede complicarnos bastante el combate. Es una mecánica que le da bastante personalidad a Himura y que nos ha parecido una de las ideas más interesantes del juego.

No todas las mejoras son realmente mejoras

Otro aspecto que nos ha gustado es que Talespinner no intenta que cada decisión sea necesariamente positiva. Durante las partidas nos encontraremos con yokai y objetos que pueden ofrecernos mejoras a cambio de algún tipo de penalización. Esto hace que, en determinados momentos, tengamos que plantearnos si realmente merece la pena aceptar lo que se nos está ofreciendo.

Este tipo de situaciones añaden cierta tensión y complejidad a la partida. Una mejora puede parecer muy buena, pero si viene acompañada de una penalización que perjudica nuestra estrategia, quizá sea mejor rechazarla. Y es precisamente aquí donde el componente roguelike cobra sentido. Cada partida nos obliga a adaptarnos a las circunstancias y a sacar el máximo partido de lo que tenemos disponible.

Cartas, sinergias y enemigos que nos obligan a adaptarnos

La construcción del mazo es, evidentemente, una parte fundamental de Talespinner. El título cuenta con más de 200 cartas de combate, a las que se suman compañeros y diferentes elementos que pueden modificar nuestra estrategia.

Los enemigos tampoco se limitan a servir como obstáculos. El juego cuenta con más de 50 tipos de enemigos y 16 jefes, y cada encuentro puede obligarnos a cambiar nuestra forma de jugar. La sensación que nos ha dejado durante estas primeras horas es que no basta con conseguir cartas poderosas. Lo importante es conseguir que funcionen entre ellas, crear sinergias y saber cuándo utilizarlas.

Mucho contenido por descubrir

Aunque todavía es pronto para saber si Talespinner conseguirá mantener nuestro interés durante muchas horas, lo cierto es que contenido no parece faltarle. Además de sus diferentes personajes e historias, el juego cuenta con ocho biomas, más de 30 eventos aleatorios y más de 50 compañeros.

La estructura está pensada precisamente para que las partidas puedan ser diferentes entre sí. Los caminos que escogemos, los acontecimientos que encontramos y las cartas que conseguimos terminan condicionando nuestra aventura.

Y a esto se suma uno de los elementos que más nos interesa comprobar en el análisis final: hasta qué punto los nuevos capítulos y giros argumentales consiguen mantener las ganas de volver a jugar una vez ya conocemos parte de la historia.

Aunque decimos esto, hay una cosa que nos ha chocado. Y es que a pesar de haber bastante contenido, con unas pocas horas parecía que habíamos «visto todo». Algunas sinergias, enemigos y mascotas parecían acabar repitiendose bastante, por lo que sí, es cierto que hay mucho contenido, pero no consideramos que sea tan rejugable como otros juegos del género.

Una versión de Switch que funciona bien, pero con un pequeño problema

En cuanto al apartado técnico, hemos podido probar tanto la versión de PC como la de Nintendo Switch y, en ambos casos, Talespinner funciona de manera fluida y se controla correctamente.

No hemos encontrado problemas importantes de rendimiento durante nuestras partidas. Sin embargo, sí hay un detalle que puede ser relevante para los jugadores de Switch. También hemos encontrado un pequeño problema con la interfaz y es que en ocasiones, las animaciones pueden llegar a cortar la caja de información que estamos leyendo. No es algo que rompa la experiencia, pero sí puede resultar bastante molesto.

Por otro lado, mientras que la versión de PC cuenta con traducción al castellano, la versión de Nintendo Switch no la incluye. Y en este caso no hablamos de un juego en el que el idioma sea algo secundario: constantemente tenemos que consultar cartas, habilidades, efectos y decisiones. Por tanto, para quienes no dominen el inglés, puede ser un inconveniente importante.

Conclusiones

Después de nuestras primeras partidas, Talespinner nos parece una propuesta bastante interesante dentro del género de los deck-builders. Su mayor virtud está en que no se limita a juntar cartas y combates, sino que intenta que la construcción del mazo forme parte de una aventura con decisiones, diferentes caminos y una narrativa que se va ampliando a medida que avanzamos.

La ambientación japonesa también le sienta muy bien, y la cantidad de contenido que ofrece sobre el papel —con diferentes personajes, historias, enemigos, jefes, eventos y compañeros, invita a pensar que podemos estar ante un juego con bastante recorrido.

No obstante, hay un aspecto que nos ha llamado especialmente la atención y que, quizás, sea simplemente una impresión personal: Talespinner toma demasiada inspiración de Slay the Spire. Si habéis jugado al popular deck-builder, probablemente reconoceréis rápidamente muchas de sus mecánicas, personajes e incluso cartas. Hasta elementos como la tienda presentan una estructura y distribución muy similares.

Esto no tiene por qué ser algo negativo por sí mismo, especialmente teniendo en cuenta la influencia que ha tenido Slay the Spire en el género, pero sí creemos que Talespinner podría haber explotado mucho más aquellas ideas que lo hacen diferente. Sus personajes, la narrativa ramificada o determinadas mecánicas propias tienen potencial suficiente como para darle una identidad más marcada y alejarlo un poco de esa sensación de estar jugando a algo que ya conocemos.

A pesar de esto, Talespinner es un juego muy entretenido y que nos ha dejado con muchas ganas de seguir jugando. De hecho, probablemente sea la mejor señal que puede darnos un juego de este género después de unas primeras horas.

En cuanto a su disponibilidad, Talespinner ya está disponible en Nintendo Switch a 10,33€ (precio original 12,92€) y PC a través de Steam a 12,39€ (precio original de 15,79€)Sin duda, es una opción muy recomendable para quienes disfrutan de los deck-builders y los roguelikes, pero también puede ser una buena puerta de entrada para aquellos jugadores que quieran descubrir el género. Además, su precio de lanzamiento hace que sea una propuesta bastante fácil de recomendar.

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