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Oye Nana, ¿recuerdas cómo nos conocimos?

Han pasado 17 años desde la última vez que leímos un nuevo capítulo de Nana, pero esa pregunta sigue resonando como el primer día. Porque Nana no es sólo un manga. Es un recuerdo. Una herida abierta. Es ese momento en el que dos vidas se cruzan en un tren y, sin saberlo, cambian para siempre. Y nosotros seguimos esperando. Como si el tiempo no hubiera pasado.

Una historia que nos atrapó

Creada por Ai Yazawa, Nana comenzó su publicación en el año 2000 y rápidamente se convirtió en una de esas obras que trascienden el papel. La historia de Nana Osaki y Nana Komatsu, a la que llaman cariñosamente Hachi, nos llevó por caminos como el amor, la dependencia emocional, la música, los sueños y los errores. No era el típico romance idealizado. Eran relaciones complejas que se sentían demasiado cercanas.

Para quien todavía no conozca Nana, haremos una breve introducción:

Nana cuenta la historia de dos jóvenes con el mismo nombre que, por pura casualidad, se conocen en un tren rumbo a Tokio. Por un lado está Nana Osaki, una cantante de actitud firme y espíritu rebelde que sueña con triunfar en la música con su banda BLAST (Black Stones). Por otro, Nana Komatsu (Hachi), una chica ingenua y emocional que llega a la gran ciudad buscando amor, independencia y un nuevo comienzo tras una vida sentimental algo caótica.

Aunque son completamente opuestas, ambas terminan compartiendo piso en Tokio, formando una amistad intensa que marcará sus vidas para siempre. A lo largo de la historia, veremos cómo sus sueños, relaciones y decisiones personales se entrelazan en un relato de amor, desamor, ambición y crecimiento personal.

Nana no es sólo una historia sobre amistad y música, sino también sobre la fragilidad de los vínculos humanos y lo difícil que puede ser mantenerlos cuando la vida empieza a tomar caminos distintos.

En 2009, Nana se detuvo, sin un final. La razón fue por problemas de salud de su autora. Desde entonces, el manga ha permanecido en pausa indefinida. Y aunque nunca se ha anunciado oficialmente su cancelación, tampoco ha habido un regreso en todos estos años. Para ser exactos, 17. Una cifra que pesa, porque no hablamos de un simple parón. Hablamos de una historia congelada en un punto muy delicado.

En España, el manga fue publicado por Planeta DeAgostini, que actualmente es Planeta Cómic, acercando la obra a toda una generación de lectores que crecieron con ella, y que ahora se encarga de relanzar la obra en una nueva edición que abarca tres tomos en uno.

Pero si hay algo que muchos recordamos con especial cariño es su adaptación al anime. En nuestro país, la serie llegó a emitirse con doblaje en castellano, permitiendo que las voces de Nana y Hachi conectaran aún más con el público. Ese detalle, que a veces pasa desapercibido, hizo que la historia calara más hondo. Porque escuchar sus emociones, sus discusiones y sus silencios en tu propio idioma, y con actores de doblaje como Graciela Molina, Núria Trifol o Sergio Zamora, cambia completamente la experiencia.

En España, donde Nana cuenta con 21 tomos publicados por Planeta Cómic en su edición estándar, y 7 tomos en su versión 3 en 1, también se pudo disfrutar de su anime completo de 47 capítulos gracias a ediciones de Jonu Media.

¿Volverá algún día?

Es la pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez. Y aunque durante años el silencio ha sido la única respuesta, hubo un momento que nos devolvió a todos la esperanza. En 2016, Ai Yazawa concedió una entrevista a la revista ROLA, propiedad de Shinchosha, en la que dejó una declaración que todavía hoy resuena con fuerza:

«Terminaré Nana».

La entrevista se publicó en el último número físico de la revista, lanzado el 2 de agosto de ese mismo año, y contó además con una portada ilustrada por la propia autora. Desde entonces, no ha habido anuncios oficiales sobre la continuación del manga, pero esa promesa sigue viva.

Ai Yazawa ha compartido en el pasado que su intención nunca fue abandonar la obra, pero su estado de salud ha sido siempre la prioridad. Desde entonces, ha habido pequeñas señales con ilustraciones, colaboraciones, pero nada que confirme el regreso del manga.

Y aun así, seguimos esperando. Porque hay historias que no se olvidan.

Además, en los últimos años, la autora ha seguido dejándonos pequeñas señales con algunas colaboraciones e ilustraciones. Lo más reciente ha sido una colaboración con la marca de moda de lujo Vivienne Westwood, o su colaboración con la marca de cerveza Yebisu, demostrando que, aunque Nana siga en pausa, su presencia sigue más viva que nunca.

Porque no hablamos solo de una obra. Hablamos de una historia que forma parte de nosotros. Y mientras exista la posibilidad, por pequeña que sea, seguiremos esperando.

El final que imaginamos

La propia estructura de Nana ya nos dejó pistas de un futuro incierto. Saltos temporales, miradas al mañana, una sensación constante de que algo no iba bien. ¿Qué pasó realmente entre Nana y Hachi? ¿Dónde acabaron sus sueños? ¿Fue posible arreglar todo lo que se rompió?

Cada fan tiene su propia teoría y su propio final. Y quizá eso también forma parte de la magia, aunque nos duela.

Porque sí. Nosotros sí nos acordamos del día que nos conocimos. Lo recordamos cada vez que volvemos a leer sus páginas. Cada vez que escuchamos una canción de Anna Tsuchiya o de Olivia Lufkin en el silencio de nuestra habitación. Cada vez que pensamos en todo lo que quedó por decir.

Han pasado 17 años.Y aquí seguimos. Esperando ese final que nunca tuvimos. Recordando, como si la historia nunca se hubiera detenido.

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